
Samhain (se pronuncia Sau-in), el más importante de los 8 Sabbats celtas, marca el inicio del Año nuevo celta y el tercer y último festival de la cosecha.
En esta noche se celebra a la diosa en su face oscura, como la Anciana Sabia, la Señora de la muerte y de la sabiduría. Se abren los portales dimensionales, los velos que separan los mundos son más tenues y es buena ocasión para hacer contacto con los espíritus de familiares fallecidos y de los ancestros que respondan a esta fecha, en busca de respuestas, sabiduría o para concluir algo. También para transmutar las propias oscuridades y sembrar las nuevas semillas que se fortalecerán bajo tierra en el invierno para surgir en primavera.